Del número 1 en la oposición a referente docente: una charla sobre el éxito, el valor de la especialización y por qué la confianza es la base de cualquier plaza.
Hay nombres que son sinónimo de esfuerzo, método y éxito en nuestra profesión, y el de Ana Rincón es, sin duda, uno de ellos. Enfermera, matrona y docente de corazón, Ana marcó un antes y un después cuando logró el número 1 en el examen EIR 2010/11. Desde entonces, ha dedicado más de una década a una misión clara: acompañar y guiar a miles de enfermeras en el que posiblemente sea el reto más importante de sus carreras. Hablamos con ella sobre el camino hacia la excelencia, la realidad de la especialización y cómo el esfuerzo y la confianza son las herramientas más potentes para construir esa "nueva enfermería" que ya no pide permiso para liderar.
EL CAMINO HACIA EL NÚMERO 1
ENFERMERA EN APUROS: Para quien no te conozca, ¿quién es Ana Rincón y a qué se dedica actualmente? ANA RINCÓN: En 2010 decidí ser matrona y me preparé el EIR. Conseguí quedar en el número 1 y, además de ser matrona, también comencé a ayudar a otras enfermeras a conseguir su plaza, impartiendo clases de preparación EIR. Actualmente, por motivos personales, me encuentro en un periodo de descanso.
EEA: ¿Qué te llevó a estudiar Enfermería? ¿Hubo algún momento concreto en el que sentiste que esta era tu vocación?
A.R: Siempre me había gustado todo lo que tuviera que ver con el cuerpo humano, la salud, las enfermedades… ¡y también la docencia! Tuve muchas dudas sobre estudiar enfermería o magisterio. Con la docencia en enfermería he cumplido mis dos sueños.
EEA: En el año 2011 lograste algo que parece casi inalcanzable: el número 1 del examen EIR. ¿Cómo recuerdas aquel día y qué supuso para ti ese resultado?
A.R: Para mí, no solo fue la posibilidad de ser matrona y poder elegir el hospital que quería. Quedar el número 1 también fue un chute de motivación y confianza en mí misma y en lo que podría lograr si luchaba por ello. Y eso es lo mismo que trasmito a los alumnos: la importancia del esfuerzo y la confianza en uno mismo para lograr sus objetivos.
EEA: Muchas enfermeras ven el EIR como una montaña imposible de escalar. ¿Qué aprendiste sobre ti misma durante ese proceso?
A.R: Estudiar el EIR después de 13 años siendo enfermera me dio la oportunidad de actualizar mis conocimientos, sobre todo en las áreas en las que no había trabajado. Siempre le digo a mis alumnos: cuando estudias el EIR es cuando más sabes de enfermería y más actualizado estás. Y aunque es una montaña difícil, no es imposible: si yo lo logré, trabajando y con dos niños pequeños, es que no es imposible. A veces solo cuesta un poquito más de tiempo.
"Cuando estudias el EIR es cuando más sabes de enfermería. Es una montaña difícil, pero si yo lo logré con dos niños y trabajando, no es imposible."

EL ARTE DE ENSEÑAR A CUIDAR
EEA: Tras conseguir tu plaza, decidiste volcar tu energía en la docencia liderando una famosa academia de preparación para el EIR. ¿Qué te impulsó a pasar de "estudiante brillante" a "maestra de opositores"?
A.R: Siempre he adorado la docencia. El hecho de quedar la número 1 me hizo sentir que podía ayudar a otros compañeros a creer en sí mismos hasta lograr su plaza, y no cualquier plaza, sino la que ellos desearan.
EEA: Tras una década acompañando a miles de alumnos, ¿cuál es el factor diferencial para sacar la plaza?
A.R: Mi lema siempre ha sido: estudio, técnica de test y confianza. Las tríadas son muy importantes en la enfermería, y esta es la tríada más importante en la preparación EIR. Puedes estudiar muchísimo, pero sin confianza o sin técnica de test, es más complicado lograr tu objetivo.
EEA: El estudio se vive con mucha presión. ¿Cómo gestionas el papel de "sostén emocional" de tus alumnos?
A.R: Es muy importante crear una red de apoyo con otros compañeros opositores. Siempre he creído que hay plazas para todos los que se esfuerzan de verdad, por lo que he rechazado la rivalidad. He buscado que entre los propios alumnos se ayuden. Compartir estudio, trucos, alegrías y agobios aumenta las posibilidades de éxito.
EEA: ¿Qué es lo que más te gusta de ver a una enfermera conseguir su plaza de especialista?
A.R: El día de la elección de plazas es el momento más maravilloso. Ver salir a las alumnas del ministerio y abrazarse a sus familias, amigos y profesores... Saber que han logrado su sueño y que has sido parte de ello.
LA MATRONERÍA: TU LUGAR EN EL MUNDO
EEA: Elegiste ser Matrona. ¿Qué tiene esta especialidad que no encontraste en otras áreas?
A.R: Antes trabajaba en un centro de drogodependientes. Allí todo era triste, con muy pocas alegrías. En ese tiempo tuve a mis hijos y pensé que quería trabajar en salud, acompañando en los momentos bonitos de la vida. La palabra enfermera habla de enfermos; la matronería habla de vida y de salud.
EEA: ¿Crees que la especialización es el único camino para que la enfermería ocupe su lugar?
A.R: La especialización es la mejor vía para realizar nuestro trabajo con mayor calidad asistencial y proporcionar cuidados de mayor nivel. Nos permite enfocarnos en un área concreta en vez de ser las “chicas para todo” que el sistema sanitario a veces piensa que somos.
EEA: ¿Qué le dirías a esa enfermera que piensa que "ya es tarde" o que "no tiene capacidad"?
A.R: Yo saqué el EIR siendo de las más veteranas de mi clase. Nunca es tarde. Y respecto a la capacidad, es una cuestión de esfuerzo y constancia. No siempre se saca a la primera, pero cada paso que das te va subiendo puestos para lograrlo en la siguiente convocatoria.
"La especialización nos permite dejar de ser las 'chicas para todo' que el sistema piensa que somos."
VISIBILIZACIÓN Y FUTURO
EEA: En nuestra acción del Mes de la Enfermería decimos que "la enfermería ya no solo va de Florence Nightingale, va de todas nosotras creando la nueva enfermería". ¿Cómo contribuye el EIR a esto?
A.R: La especialización hace que la enfermería deje de ser "multiusos". Es increíble que a una recién graduada la llamen para una UCI o maternidad sin haber rotado por ahí. La especialización nos ayuda a centrar nuestra carrera y a que la sociedad nos otorgue mayor reconocimiento.
EEA: ¿Crees que el sistema sanitario reconoce hoy la figura de la especialista?
A.R: Desafortunadamente, no. Aún estamos muy maltratadas. Hay especialistas trabajando de generalistas y viceversa en servicios que deberían ser específicos. Confío en que el sistema termine de implantar las especialidades y que sea una exigencia contratar por perfiles.
EEA: ¿Cuál es el sueño que le queda por cumplir a Ana Rincón?
A.R: Tras 15 años acompañando a compañeros, habiendo creado una academia líder en resultados, el único sueño que me queda es poder seguir aportando a todos aquellos a los que pueda ayudar, desde otra visión que sea compatible con mi vida personal.
EEA: Para terminar: el secreto para conquistar el EIR en una frase.
A.R: Estudio, técnica de test y confianza. No hay objetivo inalcanzable cuando se tiene clara la meta.
![]()